Veo, veo

Te veo, sonrio. ¿Dónde habías estado?
Seducción ilimitada, entrega a cuenta gotas.

Caminamos acodados, platicamos enconados.
Preguntas respondo, pregunto, silencio.

Mi falda al vuelo tiembla bajo tus ojos.
Tu pantalón ajustado se inflama ante los mios.

¿Amor? ¡Qué va! si no nos conocemos.
Simple calentura por poseernos.

¿Ya te vas? ¿A qué me quedo?
¿A ver tu verdadero yo desmañanado?

Salgo presurosa sin tirarte una última mirada.
Rebusco, urgo, mi bolsa se vuelve eterna.

No, no está, lo olvidé.
Olvidé preguntar tu nombre.

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