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Mostrando entradas de octubre, 2008

La fábula de la gallina Cleofas

La fábula de la gallina Cleofás o de los huevos casi sin madre.

La gallina Cleofás estaba cómodamente instalada en su atemperado nido en donde con amor y entrega cuidaba de sus no natos 12 polluelos, pensando en nada y sólo dejando pasar las horas entre pestañeo y pestañeo y sólo esperando, esperando.

De la nada (bueno, la nada era la mano del dueño del gallinero que tuvo la ocurrencia de conseguir otro gallo para pisar a las gallinas), apareció él, el gallo Armagedon con su imponente cresta y sus alas relucientes dominando el panorama y tapándole los ojos y el alma a la indefensa Cleofás.

Ella no tuvo más remedio que admitirlo, Armagedon era su sueño hecho realidad, el gallo con el que siempre había soñado, el prototipo de semental que cualquier gallina de buena cuna hubiera querido tener entre las piernas.

Se le dilataron las pupilas, las alas le temblaban, de repente sintió cosquillas entre las piernas y el guacal aunque ya en palabras galleniles, se dio cuenta que no era otra cosa más…

Gracias a Silvio por la inspiración.

Hoy el pesero se tardó el mismo tiempo que lo hace siempre. El chofer indiferente me recibió con un sonido gutural y así, sin siquiera voltearme a ver me devolvió el cambio. Me bajé en el mercado, compre verduras y un poco de fruta para pasar la semana, algo de sólidos (pollo, carne, pescado), y me doy cuenta que el mandado sigue tan caro como siempre.

Volví a casa a pie para aprovechar las bolsas como peso y hacer un poco de ejercicio.
Sí, me sigo dando cuenta que ya me hace falta activarme.

Llegar a casa, guardar, levantar, sacudir, limpiar, prepararme para la salida. Todo está bien estructurado, todo sabe a cotidianidad, incluso ya me ducho con los ojos cerrados y he intentado vestirme sin pensar, sin saber qué ponerme y así, cerrando los ojos, solo vestirme sintiendo texturas para darme un poco de sorpresa.

Salir, divertirme, platicar, intercambiar información, una confidencial y otra no tanto, disfrutar de los amigos y olvidar un poco.

Nuevamente el regreso. Tarde pero segura estoy en…