Ir al contenido principal

Gracias a Silvio por la inspiración.


Hoy el pesero se tardó el mismo tiempo que lo hace siempre. El chofer indiferente me recibió con un sonido gutural y así, sin siquiera voltearme a ver me devolvió el cambio. Me bajé en el mercado, compre verduras y un poco de fruta para pasar la semana, algo de sólidos (pollo, carne, pescado), y me doy cuenta que el mandado sigue tan caro como siempre.


Volví a casa a pie para aprovechar las bolsas como peso y hacer un poco de ejercicio.
Sí, me sigo dando cuenta que ya me hace falta activarme.

Llegar a casa, guardar, levantar, sacudir, limpiar, prepararme para la salida. Todo está bien estructurado, todo sabe a cotidianidad, incluso ya me ducho con los ojos cerrados y he intentado vestirme sin pensar, sin saber qué ponerme y así, cerrando los ojos, solo vestirme sintiendo texturas para darme un poco de sorpresa.

Salir, divertirme, platicar, intercambiar información, una confidencial y otra no tanto, disfrutar de los amigos y olvidar un poco.

Nuevamente el regreso. Tarde pero segura estoy en casa y sin problemas, sin preocupaciones, sin ninguna inquietud encima me desnudo para ponerme mi pijama favorita, la de siempre, la que me quita más el frío y por supuesto que esconde completamente mi cuerpo.

Así está todo, cotidiano, repetitivo, normal.

Lo que más extraño es cuando el amor hacía esta cotidianidad extraordinaria. Por el momento, creo que sólo vivo. Ese, el amor, ya ni siquiera lo encuentro dentro de mi.

Comentarios

不婚可以環球 ha dicho que…
帳號的設計 要有什麼經驗
發問者: Hokkiao ( 實習生 5 級)
發問時間: 2008-10-07 06:59:19 ( 還有 1 天發問到期 )
解答贈點: 20 ( 共有 0 人贊助 )
回答:
2 意見: 0
[ 檢舉 ]
zycxxcz1234.blogspot.com

方案 : 一ㄍ 【WRETCH】 categorization分類 TRANSFER->一ㄍ [BLOGSPOT] ID帳號
Malinata ha dicho que…
Thank you very much for your comment, but sorry, I don't understand your languaje...
Anyway thank's for read...

Entradas populares de este blog

Me gustan los hombres de bigote.

He llegado a la conclusión de que me gustan los hombres de bigote. Creo que un buen mostacho tiene mucho qué ofrecer en una relación.
Hay bigotes anchos, otros delgados, pero todos hacen cosquillas al besar, segunda cosa que me encanta (los besos por supuesto).
Los bigotes niños apenas y despuntan, pero le dan cierto aire de madures al portador, los anchos y obscuros, me hacen pensar en un hombre serio, muy formal, los delgados me evocan, no se por qué, la imagen de un Don Juan empedernido, será porque Pedro Infante casi siempre portaba bigote escaso.
¿Pero qué es lo interesante de un bigote además del marco que le da al rostro del portador?
Como ya lo dije, de principio el beso, que se vuelve toda una experiencia erótica cuando va unido a un buen bigote, las sensaciones tan intensas que puede tener la piel cuando ese mismo bigote recorre con besos pequeños toda la anatomía, el sentir un suave rose en cualquier parte del cuerpo con esa escobetilla puede incluso ser el pase al cielo.
El big…

Carta apócrifa, que no espuria de Pedro Armendaris a Natalia la primera

Mi muy amada Natalita:

Discúlpeme lo tarde en que le doy respuesta a su último mensaje. No tengo una razón lo suficientemente de peso para no haberme aplicado a la tarea de darle respuesta pronta porque bien sabe que el saber de usted me mueve a querer correr a su lado y no nada más a dedicarle unas cuantas letras. También no le puedo mentir, me conoce hombre de ocupaciones absorbentes y el ser figura pública me hace desentenderme de mis otras actividades privadas que usted tan bien conoce. Pero me sabe ferviente admirador que soy de usted y de su persona y el tiempo se me hace eterno para poder sentarme y escribirle como usted se merece, con el corazón en la mano.

Porque de todos los habitantes del planeta sólo usted Natalita me conoce en el fondo y sabe de mis quebrantos, de este aferrarme a querer ocultar lo emocional que a veces me torno y que el personaje dista mucho del hombre sensible que soy en realidad.

Y así como me oculto sensible, también tengo que ocultar este amor tan in…

¿Jugamos a las muñecas?

Desde niña me gustaron las muñecas. No se qué extraña sensación protectora despertaban en mi que me hacían sentir la dueña de la situación y la que ponía las reglas cuando con ellas jugaba a la casita, a tomar el té o a bañarlas y cambiarlas. Las muñecas siempre fueron mi pasión y mi padre la alentaba regalándome una diferente, la más moderna, la más sofisticada o la más antigua en cada uno de mis cumpleaños hasta que llegué a los diez.
A partir de ese año, ni las muñecas nuevas ni mi padre volvieron a aparecer en mi vida porque decidió dejarnos.
A raíz de eso mi madre se volvió visible porque antes sólo era la que mantenía la casa limpia, la que me bañaba y arropaba por las noches y la que siempre estaba ahí como testigo silencioso de mis juegos. Nunca abrió la boca para decirme si me quería o no.
Del silencio pasó al abandono. Comenzó con un trago a media tarde para poder relajarse y conciliar el suelo, después uno en las mañanas para afrontar el duro trabajo de costurera que había ten…