Ayer-hoy

Y de repente nada fue como lo pensé.
Tierno, cariñoso, cómplice, histórico.
Vas arando en este cuerpo que ya estaba seco
vas sembrando semillas de besos
vas regando con detalles espacios rotos, fragmentados.

Te quiero, lo confieso, y con esta confesión
me comprometo no contigo, no conmigo,
con estas ganas de seguir desbordando tanto amor.

Si, estoy inundada y el dique se ha roto mil veces
pero una vez más, vuelvo a entregar este sentimiento
estas ganas de compartir, escuchar, reír, hablar.

Una vez más repetimos esta historia y ahora
ahora creo que si, ya te quiero.

Comentarios

Entradas populares