De tarde en tarde

Coincidimos azarosamente, sin reglamentos y sin definición. Los roles se establecieron; tu guías, yo sigo; yo guío, tu protestas; tu accedes, yo callo; yo insinúo, tu seduces.

El engranaje se fue formando, y así sin darnos cuenta, el juego se fue jugando.

Yo jugaba a ser de ti, tu jugaste a ignorarme, yo inventé jugar contigo, tu jugarías a hacerte el interesante.

Y entre guía y juego te fuiste acercando, y entre jugueteo y dirección, me fui entregando. Entre mi yo y tu ser, la distancia se fue acortando.

Funcionamos, nos fusionamos con un solo objetivo; amarnos.

Comentarios

Entradas populares