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Entradas

Fui madre

Anoche me soñé pariendo y amamantando un hijo que ya no puedo tener. Era tan vívido el sentimiento, tan grande la sensación de tenerlo entre mis brazos que todavía tengo el aroma a infante incrustado en el cuerpo. Sé que esto es imposible. Estoy consciente de que al entierro de mis entrañas sólo me acompañaron aquellos que en verdad lamentaron mi pérdida y que la experiencia sirvió para decantar a los verdaderos amigos de los fingidos oportunistas (hombres y mujeres). Sé que este pequeño que sueño es solo eso, un sueño sin padre. ¿De tener un hijo quién sería el padre? ¿Un amor profundo, un amante apasionado, un hombre cualquiera con buena carga genética? Ya mi edad le pone riesgo a la empresa, mis canas ya no son prematuras porque el tiempo sigue su marcha. En caso de estar completa, no sabría qué padre le daría a un hijo mío porque me queda claro que un excelente padre no siempre es un buen marido. Aun así, esta noche tuve un hijo, lo sostuve en mis brazos, bebió de mis pechos...

Ser mujer

Mujer de pié curtida por el sol que alumbra el calor del amor. Cuerpo maltrecho por los golpes de los desencantos. Palabras llenas de historia en donde quedamos rezagadas y superadas por los hijos, los esposos, los padres porque se nos enseñó a entregarnos y ver por ellos y no por nosotras mismas. Hemos olvidado hablar de nosotras mismas y contar nuestras historias. ¿Dónde quedamos olvidadas? ¿Quién inventó este día para darnos sólo una definición? MUJER. Ahora dicen que somos diferentes, hemos ganado mucho, nos hemos superado. ¿Qué tanta es cierta es la superación si nosotras mismas seguimos siendo olvidadas por nosotras mismas? Mujeres destruyendo mujeres, mujeres poniendo en el suelo al género cuando olvidan que no es el cuerpo el que vende, el glamour, la sofisticación. Mujeres pensantes que recurrimos al artificio por convicción y no como herramienta. Muchas sabemos que debajo del maquillaje y pese al maquillaje, también somos y contamos y pensamos y actuamos y nos defend...

Amor de padre

Parada en medio del andador, observa hacia ese punto en donde él se perdió de vista. Los que van y los que vienen, de uno y otro costado, arremeten contra su cuerpo sin compasión, porque al fin y al cabo, ella está estorbando. ¿Pero quién va y quién viene? Si ella no tiene ningún destino, desandar el camino no es ir, ni andar los pasos de él tampoco es regresar. Sus ojos están secos, su corazón tranquilo y relajado no tiene sobresaltos ni reacciones a los golpes cada vez más frecuentes de la turba que arremete en contra de ese cuerpo sin sentido. Por fin, después de muchas horas, ella reacciona pero no sabe qué hacer. Su padre la ha olvidado en medio de esa calle transitada y ella, perdida en esa muchedumbre, sabe que ahí es en donde comienza la historia de su vida, de la vida que es propia y que nadie más se va a tomar el derecho a escribir. Su última mirada es hacia la sombra de ese hombre que fue su padre y que haciendo el último acto heroico en su vida, le obsequió sus a...

Placeres del 2013

1.- Suicidios ejemplares.- Enrique Vila-Matas 2.- Fernanda y los mundos secretos.- Ricardo Chávez Castañeda. 3.- Confesiones de una máscara.- Yukio Mishima 4.- Pedro Páramo.- Juan Rulfo 5.- Tampoco se trata de ser perfectas.- Fernanda Tapia 5.- 1554 México 2012.- Eduardo Matos Moctezuma 6.- Manual para enamorarse.- Mónica Lavin 7.- Todo lo que podríamos haber sido tu y yo si no fueramos tu yo yo.- Albert Espinoza 8.- Demasiado amor.- Sara Sefchovich 9.- Sostiene Pereira.- Antonio Tabucchi 10.- Mariana.- Inés Arredondo 11.- El fantasma de Canterville.- Oscar Wilde 12.- Cuentos de Edgar Allan Poe 13.- Génesis Apócrifo.- Alfonso Sánchez Arteche 14.- Nadie los vio salir.- Eduardo Antonio Parra 15.- Mis mujeres muertas.- Guillermo Fadanelli 16.- Gente como uno.- Hector Zagal 17.- El tiempo entre costuras.- María Dueñas 18.- El libro de Lloreda.- R.C. Castañeda. 19.- Manon Lescaut.- Abate Prévost 20.- Rebelión en la granja.- George Orwell 21.- Frankenstein.- Mary Shelley...

Cuestión de género

Cuando la conoció, quedó prendado de su presencia. Era la mujer ideal. Le dio caros obsequios, se la llevó de viaje, le hizo un guardarropa a su gusto (al gusto de él, por supuesto) y ella se dejó querer. La rodeó de lujos, le pagó el gimnasio, incluso el departamento, fue un mero trámite obligado. Ella, mujer inteligente, se dejó querer, recibió a manos llenas y sólo entregó un muy buen sexo en una muy buena cama que fue construyendo con detalles amorosos, cariñosos y que nada le costaban. Lo siento, perdón, he cometido una grave equivocación. Olvidé que en esta historia, ella no es ella, es un él, y él, por supuesto que no es un hombre, es una ella. ¿Acaso importa?

Buena mujer

Mirándolo a los ojos, a esa turbia mirada perdida le escupió la frase como un grito. ¡YO SOY UNA BUENA MUJER! Él, indiferente desde la lejanía, sólo era el receptor del discurso. Siempre fui una buena mujer y lo sabes. Soporté tus infidelidades, me hice la ciega. Nunca te contesté cuando aniquilabas mis argumentos con una simple y sencilla frase: "No seas tonta, eso es una estupidez", y me creí estúpida y con tus argumentos siempre tenías la razón. Te lavé la ropa con cariño; guisé tus platillos favoritos con amor; te esperaba impaciente y con desvelo todas aquellas noches que fingías tener mucho trabajo. Y yo, buena mujer al fin, nunca te reclamé nada. Primero fue un bofetón, que acepté porque me prometiste que había sido sin querer. Después siguieron los pellizcos, los manotazos,continuaron las patadas y terminaste arrojándome objetos pesados. Pero yo era una buena mujer, sabía que todo era mi culpa, que a final de cuentas te había escogido y que así debería de ...

Modernidad

Se tiñó el pelo, se puso botox, se arregló la dentadura y la dieta fue obligada. Moldeó su cuerpo, se mato en el gimnasio, cambió su guardarropa desde dentro hacia afuera. Salió sonriente a conquistar el mundo. Lo que no se dio cuenta es que en ese momento, el mundo ya la había conquistado. Cuando descubrió su imagen en el aparador de ropa de marca, ya no reconoció a la que le devolvía la mueca que quería parecer sonrisa. Había envejecido.