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Mostrando las entradas etiquetadas como Sueños

Mujer ejecutiva

Mujer ejecutiva sabedora de lo que quiere y luchando todos los días por lo que no ha logrado, se desenvuelve como cualquier joven mujer de su época. Tiene treinta y dos años, un puesto de directora en una empresa importante, estudios de maestría y respaldados con dos idiomas que habla y entiende a la perfección. Vive sola y los fines de semana divide su tiempo entre las parrandas de la oficina y las visitas a sus padres a las afueras de la ciudad. Adora a sus padres, pero las cosas han cambiado mucho en esas visitas. Ambos ancianos y enfermos, nada más verla llegar, se suben al automóvil y parten a un balneario, a la playa cercana, a que les de un poco de sol y no atrofiarse. La casa, el hogar, queda siempre vacío. Por otro lado no tiene pareja, ¿Cómo hacerlo? Si sus largas jornadas de trabajo a duras penas le dejan tiempo para intercambiar información personal. Todo son cifras, proyectos, planeación y logística. Y los viernes de antro con los compañeros de oficina son imposibles. ...

Atrevida

Estaba cansada, terriblemente cansada y el agotamiento era lo que la mantenía absurdamente despierta. Fastidiada con su trabajo. Aburrida de su marido. Demandada por los hijos como si ella fuera la única que sabía cómo resolverles las tareas, los olvidos, las necesidades, la vida. Indiferente ante los reclamos de sus viejos padres que llamaban siempre para recordarle lo mala hija que era por no visitarlos y por supuesto, a esta llamada llegaban las de sus hermanos, hombres todos, que le exigían mayor atención. Y eso que cada quince días, sin falta, acudía a ver si no necesitaban nada. ¿Cómo era posible que siendo ella la única mujer no los visitara más seguido? Era de esperarse, ellos no tenían tiempo para hacerlo porque eran hombres exitosos y ocupados, para eso estaba ella que era la mujer. Su jefe la seguía acosando y a la falta de una respuesta satisfactoria para él le exigía más, no sabía ella si esperando que renunciara o esperando a que accediera. Los muchos años que llevab...

De tarde en tarde

Coincidimos azarosamente, sin reglamentos y sin definición. Los roles se establecieron; tu guías, yo sigo; yo guío, tu protestas; tu accedes, yo callo; yo insinúo, tu seduces. El engranaje se fue formando, y así sin darnos cuenta, el juego se fue jugando. Yo jugaba a ser de ti, tu jugaste a ignorarme, yo inventé jugar contigo, tu jugarías a hacerte el interesante. Y entre guía y juego te fuiste acercando, y entre jugueteo y dirección, me fui entregando. Entre mi yo y tu ser, la distancia se fue acortando. Funcionamos, nos fusionamos con un solo objetivo; amarnos.