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Un solo día

Se me quedó la piel en un suspiro cuando tus ojos se perdieron en lo infinito de mi orgasmo. Nos deseamos por soledad y nos entregamos sin mañana. No fue amor, ninguno de los dos puede amar todavía. Nuestras almas son huérfanas y hemos olvidado cómo entregarnos sin medida, disfrutando al otro, entregándose por completo, hemos olvidado cómo hacer el amor y sólo corrimos hasta alcanzar el éxtasis. El descanso nos sorprendió con el sol en la cara. En esa habitación somos sólo cuerpos ajenos de dos desconocidos que por casualidad coincidieron. No te quise volver a ver, un beso te dejé de despedida. No me quisiste hablar, tu silencio fue la única respuesta a esa locura de una noche. Hoy por casualidad me acordé de ti, hermoso amante ocasional, pero con tristeza comprobé, que ni siquiera se tu nombre, que no te extraño, que sólo fuiste la alegría de un solo día.

Salto cuántico

Con la mirada fija en la costura su mente comenzó a darle vuelta a varios asuntos. Sus hijos estaban ya dormidos y ella esperaba, simplemente esperaba a que llegara su marido de su ¿junta de negocios? Qué absurdo, si las cosas se dijeran como eran, incluso la vida sería más fácil. Todas le decían que era una mujer afortunada con un marido guapo y trabajador, que si bien siempre tenía ¿reuniones? a ella nunca le faltaba nada y era de las mujeres mejor vestidas y más respetadas de la ciudad. Cerró los ojos y se sintió transportada, llevada por el tiempo y la distancia. ¿O fue un desmayo o alguna visión? Se soñó en un lugar maravilloso, con paredes transparente y luces brillantes. Desde donde estaba se alcanzaba a visualizar un sin número de farolas brillantes, pero eran tantas que incluso de noche se le ocurrió que bien podría parecer una ciudad de día. A su alrededor todo estaba perfectamente bien ordenado y en su escritorio encontró las fotos de sus tres hijos, iguales en lo fís...

Cambio de rol

-¡Déjame en paz! Tu bien sabías que lo nuestro era nada más un pasarla bien, una aventura sin complicaciones. ¿Y te vas a poner ahora en ese plan? Te lo dije y te lo advertí. No esperes nada de mí. Me caes bien, eres buena onda, pero yo no he aprendido todavía a ser de alguien. En la entrada del hotel en donde acostumbraban encontrarse, las miradas ojerosas por el desvelo de la noche chispeaban, una por pasión la otra por amor. Carolina se dio la vuelta y sin más dejó a Luis con el corazón destrozado y la propuesta en la boca. Ella, satisfecha sexualmente se alejó dando fuertes taconeos. Lo quería, pero sólo como amigo. El se llevó en la bolsa del saco el anillo de compromiso. La amaba incondicionalmente y no quería perderla.

La dieta

El tutú brinca y hace piruetas torpes todavía pero llenas de gracia sin intención. Ella, con su carita de hastío, ya está cansada de la disciplina, pero como dijeron que tenía talento, se siente obligada a cumplir. De mal humor sigue la clase. No sabe que en el futuro será la primera figura. Pero también, que la maternidad le será negada, que la soledad y el hambre serán sus eternas compañeras, que sus pies no serán nunca bellos. La niña, con el cuello estirado y la barbilla en alto, sólo sabe demostrar con la mirada su infinita tristeza y cansancio. Hoy, hace ya varios días que tiene antojo de un helado. No lo ha podido probar por la dieta, y sólo tiene siete años.

Diálogo

Tinta que mancha, escupe y calumnia. palabras soeces llenas de sinsentidos reclamantes significados que nos incluyen y excluyen a los otros reclamos, protestas, lágrimas, despidos. Y con tantas palabras todavía existimos nos comunicamos o mal comunicamos expresamos lo de dentro, lo que no entendemos porque cómo definirte si ni yo sé quién soy. Y seguimos hablando pese a la distancia y los reclamos son constantes pese al olvido protesto porque te has ido, protestas porque no vuelvo pero seguimos comunicados sin sentido. Para qué hablar si no te entiendo para qué dialogar si me desconoces porque hablando nos reconocemos ajenos aunque distantes y malhumorados ya estemos.

De veintiún días

Me he convertido en una mujer artificial. Mi embarazo es fingido. Mis lágrimas ahora fluyen sin sentimiento y están perfectamente programadas. Los días de fluido ya no llegan con sorpresa ni provocan accidentes, están calculados con su respectiva cuenta de veintiún días y ya no es madre natura quien los contabiliza, ahora es la empresa farmacéutica quien con mecanismo de reloj los programa. Justo ahora que no corro ningún riesgo, por salud, le pongo trampas a la descendencia.

Amor a mi

El amor nos torna ciegos y nos llena de deseos, aparece disfrazado de completud y poco a poco nos va quitando vida, libertad, existencia. El desamor nos pone absurdos, tristes y desvalidos, sufrimos por lo que tenemos, esa hermosa libertad de acción, pero no la disfrutamos, la sufrimos. La tristeza se instala en los huesos, nos va quitando visión, se instala en nuestra cama y ahí nos tiene atenazados. Nos cuesta trabajo respirarnos. Todos estos estados son por falta de caricia, de rozar otras historias, de saber de otras soledades. Y por fin encontramos a la eterna amante, a quien nos saca de todos estos sinsentidos, de estas banalidades que nada nos dejan y mucho nos cuestan en dinero, en atenciones, en entregarse. La soledad es el estado más satisfactorio del ser humano, siempre y cuando se sepa disfrutar.