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Terruño

Nuevamente regreso a mi tierra y me siento en lugar seguro. Recorro los valles escalo los montes y sé que este es mi lugar. Todo ha cambiado, los años han pasado, pero es aquí, justo aquí en donde me reconozco y me descubro, en donde soy sin caretas y con quien mejor me encuentro. Respirando el aroma familiar que me lleva a la infancia pero me ubica en mi presente la serenidad me inunda. Saboreando lento y sin prisa voy llenando todos los sentidos de mi, dejando que cada papila se deleite, dejando a la piel recordar, recordarse, aspirando aromas propios, siendo una con la esencia. No hay nada como estar en casa.

Como hace quince años

Y se repite la misma historia en donde tu eres el conquistador y yo la conquistada. Mi tiempo nunca ha sido nuestro tiempo, mi historia sigue estando lejos de tu alcance pero insistes en conocerla, en atraparla y hacerla tuya. Así me pones nuevamente en esta antigua encrucijada en donde sólo atino a hacerme la misma pregunta de antaño ¿qué hacer? La vida nos lleva al mismo punto pero ni tu eres aquél ni yo soy la misma. En fin, que pese a haber crecido, me sigo haciendo la misma pregunta ¿qué voy a hacer contigo?

En una tarde de verano

Hacer el amor contigo es un venirse sin sentido Es depositar tu esperma muy en el fondo mío Es mar de caricias que no aquietan ni excitan Sólo amasan las carnes y las dejan insensibles Carrera febril en donde el único ganador eres tú, avalancha de espasmos que te son exclusivos Cuando hacemos el amor tú me penetras, me posees, yo en todo este espectáculo unidireccional solo soy mera espectadora sin sentido bulto sin identidad, mujer sin motivo Hacer el amor contigo me quita mis aires de grandeza, me vuelve piedra, objeto, cosa sin motivo. Tú coges, yo solo observo, miro y me entrego sacrificio absurdo que me quita el sentido. Al final, sólo sonrio.

En definitiva

Hoy te entierro en el olvido junto con la frustración de no haberme compartido nunca contigo. Así, dentro del cofre que he preparado para tal fin guardo: Un amor a primera vista; muchas miradas furtivas; una explicación magistral de un tópico social; un roce eléctrico de tu mano sobre mi brazo; tus ojos lascivos sobre mi escote provocador; la promesa incondicional de una cita; el desperdicio de tres encuentros a solas; un beso que nunca pudo ser. Así olvido y prosigo esperando a que llegue el siguiente encuentro.

Cuando no se puede dejar a alguien

Madreada y mancillada se arrastró como pudo al baño a vomitar la poca dignidad que le quedaba. ¿Dónde se perdió? ¿En qué momento dejó de pensar en ella para terminar entregándose; o para decirlo con verdad, rogándole que la amara? Ya hacía tiempo que en cada encuentro descubría en él el hastío, en ella el fingimiento y en esa cama que antes era sagrada, una conjunción de puterías y sadismo, de cuerpos sin sentido y entrega sin significado. Regresó a la cama con el estómago vacío y el cuerpo sin alma. Se recostó a su lado y sintió el frío que se colaba no por la sábana minúscula que antes tan perfectamente compartían y que ahora a tirones y jalones se arrebataban, sino que salía del cuerpo indiferente de él, de su propio cuerpo y de tantas ganas que tenían ambos de salir huyendo de ese fingimiento. Ella, fuerte y resistente como siempre simuló dormir y él, cínico e indiferente de verdad durmió a pierna suelta sin importarle nada. Sólo después de un breve sueño que pareció realidad, ella...

Hablando de beatos

Hay amores que parecen fingimiento. Hay fingimientos que parecen amistad. Hay amistades que parecen pasión. Hay pasiones que parecen sadismo. Hay sadismos que parecen ternura. Hay ternuras que parecen tedio. Hay tedios que parecen muerte. Hay muertes que parecen vida. Hay vidas que parecen absurdo. Hay absurdos que parecen realidad. Hay realidades que parecen recuerdo. Hay recuerdos que parecen pasado. Hay pasados que parecen futuros. Hay futuros que parecen imposibles. Hay imposibles que parecen milagros. Hay milagros que parecen farsas. Hay farsas que parecen beatificación... Y hasta este punto, todo es mentira.

Diario, 18 de abril de 2011. (Con felicitación)

Hoy encuentro entre mis noticias de blog que una bella amiga que ha adoptado la poesía como instrumento de comunicación, sigue regalando su sentir y su pensar y ahora con un libro digital de descarga gratuita. El libro se llama “Desde el alma zen”, y lo escribe Elisa Alcántar Cereceda. Lo pueden descargar en esta dirección http://pelagatos.cl/post/4669724857/desde-el-alma-zen-elisa-alcantar y de ahí me arranco con el recuento de este día. No sin antes declarar mi admiración a la amiga y mis respetos a la escritora que día con día plasma su sentir sin discriminación. ¿Y por qué escribimos los que escribimos? Como ya se sabe, yo no me considero una escritora ni buena ni talentosa y comencé con las letras en una edad en donde el sentimiento es más maduro y el arrebato ha quedado guardado para los años de secundaria. Pero en ese sentir maduro a veces el remolino de pensamientos se deja llevar por los sentimientos y a veces, muy pocas por cierto, me encuentro llena de tristeza pese a mi fel...